A YHWH Nailgun solo le hacen falta 21 minutos para echar por tierra todo lo que creías saber sobre la música rock. Esa es la duración de 45 Pounds, su álbum de debut, que salió a la venta el año pasado en el sello de culto londinense AD93 (hogar a su vez de artistas como James K y Moin).
Con una intrincada mezcla de voces desgarradas, percusión estridente y un entrelazamiento indescifrable de sintetizador y guitarra, este cuarteto neoyorquino con raíces en Philadelphia nació como un proyecto durante el confinamiento del baterista Sam Pickard y el vocalista Zack Borzone. Todo ello cobra sentido al verlos en directo, con el guitarrista Saguiv Rosenstock y el teclista Jack Tobias concentrados y relajados a ambos lados del escenario, alejados de la vorágine que se gesta en el centro a manos de su carismático líder y el potente baterista.
A menudo suenan como una banda que lucha contra sí misma, esforzándose por escapar de los límites de sus propios temas e instrumentos; una especie de contorsionismo musical. En ese sentido, son los sucesores de grupos como Cabaret Voltaire y This Heat, Battles y Gang Gang Dance, que buscan desafiar las ideas preconcebidas sobre lo que puede llegar a ser una banda ‘en vivo’.
co-curated with TIMES
Esa capacidad para la imaginación, sumada a la enorme intensidad de sus directos, los convierte en un ingrediente ideal para Sónar este año.
- viernes 19Sónar | 22:00 - 23:00EscenarioSonarHall
