Desde África: la diversidad sonora del continente, en los escenarios de Sónar Barcelona

27/03/2018

Si alguien anda buscando una fuente de optimismo en estos tiempos sombríos, una buena idea es abrir bien los oídos a lo que tienen que decir nuestros vecinos del sur; más concretamente a la asombrosa diversidad de sonidos y estilos que surgen en los países de la África de hoy. El continente ha sido la cuna de parte de la mejor música de la historia; pero, en los últimos años, el acceso a la tecnología y la velocidad y facilidad en la transferencia de información ha llevado a más artistas africanos que nunca a dejar una profunda huella en la escena global. Reflejo de este momento, Sónar de Día incluye en su programación una poderosa presencia de músicos, dj's y vocalistas que forman parte de este renacimiento.


Congotronics y afrobeats

Uno de los nuevos proyectos más excitantes de este año en Sónar es, sin duda, KOKOKO!, una banda de 6 miembros, ensamblada y asistida por el productor francés Debruit, capaz de crear increíbles improvisaciones de baile tocadas con instrumentos inventados a partir de basura reciclada. Combinando polirritmias y melodías tradicionales con crudos sonidos electrónicos, el grupo demuestra que el espíritu del afrobeat sigue muy vivo.

Hablando de Afrobeat, es un honor y un gran placer dar la bienvenida al festival a Tony Allen, el batería de jazz nigeriano para quien el título de leyenda apenas hace justicia. Fuerza motriz del afrobeat junto a Fela Kuti, con quien grabó y giró sin pausa durante los 60 y 70, el veterano músico se presentará este año en Sónar por primera vez formando un tándem muy especial con el maestro de Detroit Amp Fiddler, en el que será sin duda uno de los highlights de la programación de Red Bull Music Academy en SonarDôme.


Música de baile africana de lado a lado del continente

Tiene todo el sentido que Nigeria, lugar del que ha surgido la última gran ola de música popular del continente, sea también el hogar de una de sus últimas y más brillantes estrellas. Aunque nació en Ghana, el asombroso éxito del Mr. Eazi en Lagos, su ciudad adoptiva, ha llamado la atención de productores de todo el mundo, entre ellos Diplo, que ha seleccionado al joven fenómeno para formar parte de su showcase de este año en Sónar de Día. Con un sonido único que él define como música Banku su espectáculo del viernes terminará de una vez por todas con cualquier estereotipo sobre la world music.

Originaria de una parte muy diferente del continente, y operando también en un campo totalmente distinto al de Eazi, la DJ ugandesa Kampire es otra de las artistas a descubrir en el festival. Estrechamente vinculada al innovador sello y festival Nyege Nyege Tapes, su explosiva manera de pinchar alcanza nuevas cotas de profundidad gracias a su vasto conocimiento de las músicas de baile locales, normalmente grandes desconocidas para el resto del planeta. Kampire se sirve de su trabajo de arqueóloga sonora para dar con un estilo moderno que trasciende fronteras para llegar a todo el mundo.

Antes de que el inimitable Diplo se suba al escenario para oficiar su propio set, los sudafricanos Distruction Boyz harán su debut en Sónar. Conocidos por ser estandartes del gqom, mutación local del house y el techno que lentamente ha ido conquistando el mundo en los últimos años, los de Durban son auténticos maestros en el arte de hacer bailar a la gente, soltando sorprendentes samples y voces recortadas por encima de sus irresistibles ritmos 4x4.


Maestro kwaito

Antes del gqom, conviene recordarlo, estaba el kwaito, estilo de house original sudafricano del que Black Coffee es maestro indiscutible. En los últimos años, la estrella de este DJejemplar ha ido creciendo exponencialmente, convirtiéndolo en un selector de fama mundial gracias a su fabulosa aleación de funk, soulful house y grooves sudafricanos. Nadie mejor que él para cerrar con un set de 2 horas la celebración diurna de una de las tres jornadas en SonarVillage.

Lo que todos estos artistas tienen en común es precisamente lo diferentes que son entre ellos, y es un placer poder exhibir al mismo tiempo y en un mismo lugar la sorprendente heterogeneidad y el talento de la música africana moderna.